CICLO 2010 de clases, cursos, seminarios y charlas durante todo el año, sobre la via del yoga y la ciencia de la meditación
*Clases grupales de marzo a diciembre*

MANTRA DE LA MADRE TARA.

Un altar para la iluminación

Guendun Rinpoche

A veces podemos asombrarnos al ver montones de ofrendas de luces, flores, incienso, agua, y comida en los templos budistas, o sorprendernos del dinero que se entrega para construir stupas y similares. Nuestra primera reacción puede ser preguntarnos: “¿De qué le sirve todo esto al Buda? ¿Qué hay detrás de todo esto?”
Hemos de ver que son sólo maneras de contrarrestar nuestra tendencia habitual a desviarlo todo en nuestro propio beneficio. Hasta ahora, nuestra única preocupación ha sido satisfacer nuestro ego, protegerlo, y con este fin hemos tratado siempre de acaparar todo aquello que consideramos agradable, placentero o una fuente de felicidad. Esto es lo que nos ha conducido a este estado de sufrimiento e ignorancia en el que nos encontramos. Y lo mismo es aplicable a todos los seres vivientes.
Hemos de librarnos de esa tendencia y la manera mejor de hacerlo es desarrollar una tendencia en la dirección opuesta, una que nos haga inclinarnos hacia la generosidad, el altruismo y el compartir, en oposición a la codicia, el apego y la posesividad. Por esto utilizamos al Buda como soporte, para que nos ayude en nuestros actos de generosidad. Por esto levantamos altares, construimos stupas y otros apoyos que actúan como un punto focal para nuestra transformación interna.
Este acto de generosidad —para transformar nuestras tendencias basadas en el ego y sobre todo, la codicia y posesividad— va acompañada de un acto de confianza. Hacemos la ofrenda porque reconocemos la grandeza, la superioridad de iluminación. Cada ofrenda es al mismo tiempo un acto de apertura, de entrega, y de generosidad. Nos lleva en una dirección que nos liberará de nuestro apego egoico y con seguridad nos conducirá a la iluminación.
De modo que el hacer ofrendas es una práctica muy importante, tanto si se realiza de forma muy simple como de una manera más elaborada. El elemento más importante es la intención o motivación subyacente que acompaña al propio acto.
La ofrenda no es simplemente una acción; también es un estilo de vida, una actitud de totalidad, al igual que la codicia o el apego al ego. Cuando el apego al ego es el centro de nuestro comportamiento, esta tendencia habitual en nuestra mente inspirará todas nuestras acciones. Cuando somos egoístas y codiciosos, todas nuestras acciones se dirigen hacia nosotros. Para que la generosidad se convierta en nuestro estilo de vida, se ha integrar —en todos los aspectos— en nuestras actividades diarias. Todas nuestras acciones tienen que ser reconsideradas desde el punto de vista de la generosidad, no sólo cuando nos encontramos ante nuestro santuario.
Cuando la generosidad material se apoya en una ofrenda mental, se vuelve ilimitada. También podemos ofrecer a la iluminación cualquier cosa que otros posean, de modo que en lugar de ver sólo las cosas desde nuestro punto de vista sintiéndonos celosos de lo que tienen los demás, podemos cultivar la generosidad y ofrecerla a la iluminación. También podemos ofrecer a la iluminación las cosas que no pertenecen a nadie en particular: el sol, la luna y la naturaleza. De esta manera, lo que es una fuente de apego se convierte en una ofrenda a la iluminación. Nos encontramos en un universo de ofrendas en el que podemos evolucionar y transformar completamente nuestra actitud centrada en el ego, en una actitud totalmente dedicada a la iluminación.
En nuestro hogar hemos de tener un altar dedicado a la iluminación, un punto de apoyo y referencia para nuestras ofrendas y deseos. Éste será el lugar especial dónde podemos acudir a desarrollar esta nueva tendencia hacia la generosidad. También será donde expresemos todos nuestros deseos que nos llevarán en la dirección de la iluminación. Será el apoyo para nuestra acumulación de mérito. El altar puede ser muy simple: quizá una sola fotografía o estatua, con algunas ofrendas tradicionales delante. Hemos de empezar cada día con un acto de generosidad y acompañarlo con deseos como el de refugio o la oración de desarrollo de la bodichita. Esto nos colocará en el estado mental adecuado para progresar a lo largo del camino de la iluminación.

Los cuencos de ofrendas
¿Cuál es el significado de los siete cuencos tradicionales y sus ofrendas? A través de las experiencias sensoriales de vista, olfato, etc. Nos hemos apegado desde tiempos inmemoriales a muchas cosas y hemos acumulado muchas acciones negativas al perseguir esos apegos. Ahora que nos hemos dado cuenta de lo dependientes que somos y de lo poco hábiles que hemos sido por culpa de ello, decidimos actuar contra esto a través de ofrendas por las experiencias sensoriales.
Para que esta clase de neutralización sea efectiva tenemos que hacer algo física y mentalmente. Por eso ofrecemos incienso, agua, lámparas de aceite, etc. Debemos ser conscientes de que nuestras acciones, desde siempre, motivadas por los apegos sensoriales han acumulado mucho karma negativo que ahora gobierna nuestras actitudes y acciones. Por esto debemos esforzarnos constantemente para invertir esta tendencia y por este motivo tenemos que realizar ofrendas de manera habitual. Si realmente hacemos la ofrenda con nuestra mente unificada por completo con lo que estamos haciendo físicamente, dicha ofrenda tendrá bastante poder para purificar esas tendencias negativas y aumentar las positivas al crear mérito.
Sabemos que actuando de una cierta manera hemos creado karma negativo, y ahora actuando de manera diferente podemos aumentar el karma positivo hasta alcanzar el punto en el que lo previamente acumulado sea purificado por completo. Todo depende de la mente, de manera que es muy importante cambiar nuestra actitud y manera de pensar, pues todo el karma negativo se crea primero en la mente como consecuencia de las tendencias negativas que subyacen a nuestro comportamiento. Pero puesto que la mente está detrás de todo, cuando realmente decidimos cambiar la dirección de nuestra mente y desarrollarla en un sentido más positivo, podemos tener la seguridad de que todas nuestras expresiones corporales y verbales serán también positivas pues la mente es esencial en la creación de karma.
No hemos de hacer ofrendas porque los Lama, o las Tres Joyas, o las Deidades de la Meditación tengan hambre o sed; no hay lugar para este tipo de pensamiento dualista. Cuando ofrecemos un torma, no hay ninguna intención calculada detrás: “Si ofrezco esta torma podré pedir a cambio esto o aquello, y mis deseos se cumplirán. Puedo establecer un pacto con las deidades, o con las Tres Joyas para obtener todo lo que quiero”. No funciona así. Todo es creado por la mente, de modo que cuando oramos para ver cumplidos nuestros deseos, para que alcancemos todo lo bueno y que todo lo malo sea eliminado, no estamos pidiendo a nadie que lo haga; es simplemente la mente. La deidad a la cual oramos o hacemos nuestras peticiones forma parte también de nuestra propia mente y no debemos pensar en ella como en algo diferente.
Es mediante el poder de la mente que hacemos que las cosas sucedan de una determinada manera. Es la mente viéndoselas con la mente. Implica alguna clase de convicción: formulando deseos y orando, se desarrollará una mente positiva y, como resultado, sucederán cosas positivas al verse superada la mente negativa y con ella los resultados negativos.

Devoción y ofrenda
Lo más importante es la actitud que acompaña al gesto de ofrecer; eso es lo que provoca la acumulación de mérito y determina si éste se convierte en infinito e inconcebible, o no. Por lo tanto, cada acto de generosidad debe ir acompañado de una actitud que esté libre de interés en uno mismo y al mismo tiempo que sea infinita, lo cual implica que no estamos limitando esa ofrenda exclusivamente a la acción material. Esto es importante porque si nuestra mente limita la ofrenda, nuestra ofrenda será limitada.
Ofrecer es algo que sucede en los tres niveles: corporal, verbal y mental. Realizando la ofrenda a estos tres niveles los purificamos todos. Las acciones corporales —sean movimientos físicos reales de generosidad, o los movimientos de una práctica ritual que incluya la generosidad— serán el soporte del desarrollo de nuestra actitud mental de generosidad. Mediante la palabra —en el caso de un ritual por ejemplo— expresamos nuestras intenciones, reconocemos las cualidades de la iluminación y aspiramos a alcanzarla mediante el ofrecimiento de todas nuestras posesiones, de todo aquello que es objeto de nuestro apego. A través de la mente, desarrollamos confianza, devoción y convicción en las cualidades de la iluminación. También utilizamos nuestra mente para multiplicar nuestras ofrendas materiales hasta el infinito.
Nuestra ofrenda es, por consiguiente, completa; algo que sucede simultáneamente en los niveles de cuerpo, palabra y mente, y posibilita que tenga lugar una verdadera purificación en los tres niveles de nuestro ser.
Una vez, alguien le ofreció una flor a Shakyamuni, con una mente unificada y llena de confianza y devoción, multiplicando mentalmente la ofrenda hasta el infinito. El Buda respondió diciendo que debido a que aquella persona en el momento de la ofrenda había reconocido las cualidades de la iluminación, aspirando a alcanzarla, y había considerado el acto de ofrecer la flor como el símbolo de la renuncia a todos los apegos, la ofrenda había servido para sembrar la semilla de la iluminación en su mente.
Esto nos muestra lo importante que es prestar atención a la actitud correcta de la mente asegurándonos que acompaña todos nuestros actos de generosidad. Cuando hacemos las ofrendas, nuestra mente debe estar llena de confianza y devoción. Hemos de considerar que el Buda está realmente presente ante nosotros mientras realizamos la ofrenda, y es esta devoción la que convierte nuestra acción en una que acumulará mucho mérito. Si nuestra mente está llena de confianza y devoción mientras —confiados y entregándonos— se lo ofrecemos todo —materialmente y en nuestra imaginación— a la iluminación, en ese mismo instante todo apego e ignorancia desaparecen y la acumulación de mérito es inestimable. Sin esta actitud mental podemos ser exteriormente generosos y realizar grandes ofrendas materiales, pero simplemente seremos como niños jugando a ser tenderos o conduciendo automóviles de juguete por los castillos de arena que hemos construido, creyendo que todo ello es real.
Hemos de comprender que aunque las ofrendas son a los iluminados, eso no quiere decir que les vaya a ayudar, sino más bien a nosotros. No debemos pensar que puesto que el Buda no tiene donde vivir, tenemos que construirle un altar en casa de manera que pueda dormir en alguna parte, ni que tengamos que ofrecerle arroz y agua en pequeños cuencos o bizcochos en platitos para calmarle el hambre o la sed. ¡Vaya tontería!
Hemos de darnos cuenta de que dedicarle un altar y hacerle ofrendas con regularidad nos sirve, por una parte, para hacernos recordar la iluminación y sus cualidades y desarrollar en nosotros confianza y devoción hacia él; y por otra, nos ayuda a liberarnos de nuestra ávida codicia —la tendencia de tratar de obtener siempre lo mejor para nosotros—. De forma generosa y devota ofrecemos lo mejor y nos libramos de este egocentrismo que intenta acapararlo todo para uno mismo.
Si la ofrenda se realiza en un marco mental en el que reina la devoción, la confianza y el respeto, al mismo tiempo que la comprensión de que ésta es la manera de librarnos de nuestras arraigadas tendencias de codicia y posesividad, entonces es eficaz. Acumulamos mérito y las tendencias desaparecen. Si no lo hacemos así, levantar un altar y llenar los cuencos cada mañana son nada más que las acciones de un niño jugando a celebrar fiestas.

Bodhichita: La perfección del Dharma

Por Lama Yeshe

Lama Thubten Yeshe dio esta enseñanza durante un curso de cinco días de meditación que dirigió a Dromana, cerca de Melbourne, Australia, en marzo de 1975. Editado por Nicolás Ribush. Esta enseñanza aparece en el mes de noviembre y diciembre de 1997 cuestión de Mandala Magazine.
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La mejor práctica del Dharma, la más perfecta, la más substancial es sin duda la practica de la Bodhichita. Creo que es absolutamente esencial para nosotros tener una actitud de gentileza amorosa hacia los demás.
La gentileza amorosa es la esencia de la Bodhichita, la actitud del Bodhisattva. Es el sendero más confortable, la meditación más confortable. No puede haber ningún desacuerdo hacia esto ni filosófico, ni psicológico ni científico.
Con la Bodhichita no hay conflictos Este-Oeste. Este sendero es él más cómodo, más perfecto, cien por cien libre de complicaciones, exento de dirigir a las personas hacia extremos. Sin Bodhichita nada funciona y sobre todo su meditación no funciona y las realizaciones no llegan.
¿Por qué es la Bodhichita necesaria para el éxito en la meditación? Debido al apego a uno mismo. Si tienes una buena meditación pero no tienes Bodhichita, querrás apegarte a cualquier pequeña experiencia de dicha: Yo, yo, yo, quiero mas, quiero más”. Entonces la buena experiencia desaparece para siempre. El apegarse es la mayor distracción para experimentar concentración en un solo punto con estado de alerta en la meditación. Con esta actitud, siempre nos enfocamos a nuestra propia felicidad “yo, yo; como sufro, quiero ser feliz, por lo tanto voy a meditar”. Así no funciona. Por alguna razón la buena meditación y sus resultados, como son la paz, satisfacción y dicha, simplemente no llegan.
También sin Bodhichita es muy difícil coleccionar méritos. Los creamos e inmediatamente los destruimos; para en la tarde, los méritos creados en la mañana ya se fueron. Es como limpiar un cuarto y una hora después lo ensuciamos otra vez. Limpias tu mente, e inmediatamente después la ensucias, como que es un negocio que no reditúa. Si quieres tener éxito en el negocio de acumular méritos, debes tener Bodhichitta. Con Bodhichita te conviertes en algo precioso, como el oro, como los diamantes; te conviertes en el objeto más perfecto del mundo, más allá de comparación con cualquier cosa material.
Desde un punto de vista materialista occidental, pensaríamos que seria excelente si una persona rica dijese: “quiero hacer caridad, voy a ofrecer 100 dólares a todas las personas en todo el mundo”. El mérito que acumularía esa persona no seria nada comparado con tan solo pensar “quiero lograr la Bodhichita par el beneficio de los seres sintientes, y voy a practicar para ello las 6 perfecciones tanto como me sea posible.
Es por eso que yo siempre digo que el tener al día la Bodhichita es el sendero más perfecto que puedes tomar.
¿Recuerdan la historia de un Geshe Kadhampa que vio a un hombre circumambulando una Stupa? El Gueshe le preguntó, “¿qué estás haciendo?”, el hombre contestó “circumambulando”, el Geshe dijo “¿no sería mejor si practicaras el Dharma?”. La siguiente vez vio que el hombre estaba haciendo postraciones y cuando le pregunto que hacia el hombre contesto: “estoy haciendo cien mil postraciones” “¿No seria mejor si practicaras el Dharma?” preguntó el Gueshe.
Y así continua la historia, pero aquí el punto es que sólo hacer actos que parecen ser devotos como circumambular y postrarse no es necesariamente practicar el Dharma. Lo que tenemos que hacer es transformar nuestro apego a nosotros mismos y la actitud de auto-complacencia. Y si no hemos cambiado nuestra mente en esta forma, ninguna de las otras prácticas que hagamos sirven; hacerlas es sólo una broma.
Cuando tratas de hacer meditaciones, a menos que haya habido en ti un cambio interno, no prosperaras. Dharma significa un completo cambio de actitud. Eso es lo que realmente provee de una felicidad interior, ese es el verdadero Dharma, no las palabras que tu dices.
La Bodhichita no es cultivar el ego, ni cultivar el apego, ni cultivar el samsara, es una increíble transformación, el sendero más cómodo, el más substancial, definitivo, no a medias. Algunas veces tu meditación no es sólida, andas como en las nubes. La meditación Bodhichita significa que realmente quieres un cambio en tu mente y en tus acciones y transformar tu vida entera.
Estamos involucrados en relaciones humanas unos con otros. ¿Por qué a veces decimos “te amo” y a veces “te odio”?. ¿De donde viene esta mente que anda de arriba para abajo? Del pensamiento de auto-complacencia, una falta total de Bodhichita. Lo que realmente estamos diciendo es “te odio por que no estoy recibiendo ninguna satisfacción de ti. Me lastimas, no me das placer”. Eso es todo. Mi Ego, el apego a mí mismo. Mi ego no recibe ningún placer de tu persona por lo tanto ahora te odio. ¡¡Que buena broma!! Todas las dificultades de las relaciones interpersonales vienen de no tener Bodhichita, de no transformar nuestras mentes.
Así tu ves que sólo meditar no es suficiente. Si un Gueshe Kadampa te viera sentado meditando te preguntaría “¿qué estas haciendo? ¿Por qué no te pones a practicar el Dharma?”. Circumambular no es Dharma, postrarse no es Dharma, meditar no es Dharma, ¡¡Dios mío!! ¿Qué es entonces el Dharma? Esto es lo que sucedió al hombre de nuestra historia, ya no sabia que otra cosa hacer.
Bueno, la mejor práctica de Dharma, la más perfecta, la más substancial, es sin duda la práctica de la Bodhichita.
Puedes probar científicamente que la Bodhichita es la mejor práctica que hay. Nuestra mente auto-centrada es la raíz de todos los problemas humanos. Hace nuestras vidas difíciles y miserables. La solución a la mente autocentrada, su antídoto, es la mente que es su opuesto radical, la mente del amor a los demás.
La persona con mente auto-centrada se preocupa solo por su Yo, yo, ese yo inexistente. La Bodhichita substituye al Yo por los demás.
La Bodhichita crea un espacio en tu mente. Luego incluso si tu amigo mas querido se olvido de ti en una fecha que para ti era importante, no te importa “Bueno esta vez no me regalo mi chocolate, no importa”. De cualquier forma tus relaciones interpersonales no son para obtener chocolates, ni para placeres sensoriales. Hay algo mucho más profundo que se obtiene de estar juntos, de trabajar juntos.
Si quieres ser realmente feliz, no es suficiente de andar en las nubes en una meditación. Muchas personas que han estado durante años en meditación solitaria, han salido peor. Al regresar a la sociedad se han sacado de onda; no han podido relacionarse con otras personas debido a que el ambiente pacífico que crearon era una condición artificial, un fenómeno relativo, sin solidez.
Con la actitud amorosa, no importa donde vayas, nunca te sacaras de onda. Entre mas te involucres con la gente, mas alegría obtienes. La gente se convierte en el origen de tu alegría, por que vives para los demás. Si alguna persona trata de tomar ventaja de ti, tu comprendes: “bueno en el pasado yo trate de abusar de muchas personas, muchas veces también por mi ignorancia” por lo tanto no te sientes ofendido.
Esta Bodhichita es la mejor manera de practicar el Dharma, especialmente en nuestra sociedad Occidental del siglo 20. Vale mucho la pena. Con la actitud amorosa como fundamento, definitivamente crecerás espiritualmente.
Si te fijas bien dentro de ti, veras que una de las principales causas de tu insatisfacción es el hecho de que no estas ayudando a los demás tanto como podrías. Cuando te des cuenta de esto podrás decirte a ti mismo: “debo desarrollarme interiormente, de tal forma que pueda servir a otros satisfactoriamente; si logro ser mejor, podré ser útil definitivamente”. Así puedes tener más fortaleza y energía para meditar, para mantener una moral pura y hacer otras cosas buenas. Tienes energía porque quieres ser útil a otros. Esta es la razón de por que Lama Tsong Kappa decía que la Bodhichita es el fundamento de todas las realizaciones del ser iluminado.
También la energía Bodhichita es alquímica. Transforma todas tus acciones ordinarias de cuerpo, palabra y mente –tu vida entera- en algo positivo y benéfico, como hierro transmutado en oro. Por ejemplo: ve las caras de las personas. Algunas personas no importa que problema tengan, resisten, cuando salen a la calle sonríen y dan un aspecto amable a los demás. ¿Han notado esto o no?. Pero otras personas van por la calle teniendo una actitud miserable y agresiva hacia los demás. ¿Que piensas de eso? Indica una diferencia fundamental en la forma en la que estos dos tipos de personas piensan.
Hay personas que son un desastre interno, lo muestran en sus caras y hace que aquellos que los rodean se sientan infelices. Otras personas aunque sufren intensamente, siempre se sobreponen ante los demás por que son considerados de cómo se puedan sentir.
¿Qué caso tiene exteriorizar una vibración miserable? ¿Solo porque te sientes infeliz vas a hacer a los demás ser infelices también? Eso no te va a ayudar. Debes tratar de controlar tus emociones, hablar cordialmente y comportarte amable. Algunas personas que se sienten miserables interiormente se encierran, pero aun los que le rodean pueden percibir sus malas vibraciones.
Para ayudar a los que te rodean, lo primero que tienes que hacer es que se sientan bien con tu vibración alegre y pacífica. Es muy útil. Si somos prácticos, no vayamos tan allá en pensar llevarlos hasta la iluminación, si no puedes ayudar a otros lo mínimo que puedes hacer es tan solo, no dañar a nadie.
De cualquier forma lo que quiero decirles es que la actitud amorosa o Bodhichita es energía atómica para transformar tu mente. Esto es algo comprobable y no algo en lo que tengas que creer con fe religiosa.
Hoy día todo mundo tiene miedo de una guerra nuclear. Si todos tuviéramos Bodhichita, ¿no estaríamos confiados? ¡claro!. Con Bodhichita controlas cualquier deseo de desafiar o matar a otros.
Lama Tsong kappa decía: Si tienes Bodhichita, todas las cosas buenas serán atraídas a tu vida y caerán como lluvia sobre ti. Ahora todo lo que atraemos es infortunio por que sólo pensamos en nosotros mismos y no nos interesan los demás. Con Bodhichita atraemos buenos amigos, buena comida, bueno de todo.
Recientemente el Dalai Lama dijo: Si vas a ser egoísta, hazlo en gran escala. El egoísmo amplio es mejor que el estrecho. ¿A que se refiere Su Santidad? A que cuando te dedicas a los demás con actitud amorosa, recibes a cambio mucho más placer que lo que recibirías anteriormente. Con nuestra actitud egoísta, recibimos poco a cambio, y lo poco que recibimos lo perdemos.
Con gran egoísmo, si ayudas mucho a otros, te ayudas mucho a ti mismo.
El gran erudito Lama Atisha tuvo como 150 maestros y los respetaba mucho a todos, pero cuando escuchaba el nombre de su maestro Serlingpa (Dharmarakshita), se sentía vibrar. El explicaba que había recibido muchas enseñanzas de muchos grandes maestros, pero de todos ellos, aquel que le dio la iniciación de la Bodhicchita y las enseñanzas de las 6 perfecciones, le dio lo más útil de su vida.
Esto es muy cierto. Algunas enseñanzas son muy complicadas y difíciles, pero la Bodhicchita es muy simple.
Cuando te pones en contacto con las enseñanzas de Buda, debes conquistar el elefante salvaje de la mente auto-centrada. Si las enseñanzas que recibas no tienen efecto alguno sobre de tu egoísmo, no sirven, así recites todos los textos de memoria.
Un monje de nombre Shantideva, que era muy discreto, la gente le puso un apodo que significa “el que solo come, duerme y excreta”, Luego se supo de Shantideva que en sus meditaciones vertía lagrimas de compasión por el sufrimiento de los demás y escribió unos famosos y bellos versos que manifiestan el gran amor que sentía por todos los seres.
En Occidente, la gente no tiene tiempo para estas cosas. Cuando salen de trabajar, se sienten cansados y ya no les queda energía. En estos momentos, se pueden recostar pacíficamente a descansar y meditar en Bodhichita. Es mejor que llegar acelerados, tomarse un café rápidamente para reanimarse y sentarse a tratar de hacer una sesión formal de meditación. Así no funciona. Tu sistema nervioso necesita un poco de tiempo y espacio. No puedes andar como loco en el tráfico y un minuto después querer sentarte a meditar. Es mejor sentarse pacíficamente a tomar esa taza de café en una forma tranquila y gozosa.
Tampoco te presiones espiritualmente, eso tampoco ayuda; no te culpes por estar muy cansado para meditar. Así te destruyes. Sé inteligente, trata a tu ser con gentileza amorosa. Si puedes ser gentil contigo, también lo puedes ser con los demás, así que no te aceleres. Estamos moldeando una mente, no rocas ni concreto, sino algo orgánico.
La forma de vida Occidental ayuda mucho para practicar Bodhichita. Por ejemplo es más fácil controlar a un adversario con Bodhichita que con un cuchillo o una pistola. Si te atacan puedes reaccionar con una actitud amorosa y gentil. Nosotros también hacíamos eso en el Tíbet, no crean que toda la gente del Tíbet era amorosa, en los monasterios había también monjes muy malos y salvajes a quienes nadie podía controlar. Si se trataban de controlar con agresión, se ponían peor. Entonces los maestros los trataban amorosamente y ellos se calmaban. Mucha gente agresiva se puede controlar con amor sin necesidad de hacer uso de la autoridad.
Puedes conquistar a tus enemigos –tanto los internos como los externos- con una actitud amorosa o gentil
En su libro “Lama Chopa”, el Panchen Lama dice: La autocomplacencia es la causa de toda la miseria e insatisfacción y considerar a todos los seres mas que a uno mismo es el fundamento de todas las realizaciones y el conocimiento. Por lo tanto bendíceme para poder cambiar la auto-complacencia por amor por los demás.
El pensamiento autocentrado es la causa que hay detrás de la frustración y la confusión mental.
Ustedes los occidentales se aburren fácilmente, pero la Bodhichita nunca aburre.
Ustedes han oído hablar de muchas formas de meditación en deidades y muchas diferentes iniciaciones, ¿Para qué son todas ellas? Para obtener Bodhichitta. Si no te identificas con las deidades Tibetanas como Chenrezig (la deidad de la compasión) entonces visualízate a ti mismo como algo que pertenezca a tu propia cultura, visualízate como Jesús. Chenrezig y Jesús son iguales: completamente libres de egoísmo y completamente devotos para el servicio de otros.
En la historia de Chenrezig se dice que cuando tomo la ordenación prometio guiar a todos los seres hasta la iluminación desde atrás como un arriero con sus ovejas. Así trabajo por mucho tiempo, guiando a muchos seres, pero cuando veía a su alrededor todavía faltaban muchos mas y cada vez que se detenía para observar, había muchos mas que faltaban; entonces era tan grande su deseo de poder asistir a mas y más seres que su cabeza rota en once piezas y le salieron mil brazos para poder ayudar a muchos más seres. Entonces el Buda Amitabha vino y se ofreció a ayudar, y lo bendijo para tener éxito.

Texto extraido de enseñanzas buddhistas del Lama Thubten Yeshe de la Fundación para la Preservación de la Tradición Mahayana

Cumpleaños número 74 de S.S. el XIV Dalai Lama

El lunes 6 de Julio de 2009 se celebró el cumpleaños número 74
de S.S. el XIV Dalai Lama (Tenzin Gyatso)
FELIZ CUMPLEAÑOS!!!

"OM MANI PADME HUM"
"En la tierra de las nieves tu eres fuente de felicidad
Oh, gran Tenzin Gyatso Chenrezig
Permanece hasta el fin del Samsara"

"Desde que nacemos, dependemos de la bondad y protección de nuestros padres. Más adelante en la vida, cuando nos oprime la enfermedad y la vejez, volveremos a depender del altruismo de los demás, y ya que al inicio y al final de nuestra vida, necesitamos de la bondad del prójimo, ¿ cómo es posible que en el transcurso de ella no seamos igualmente generosos?"

S.S. XIV Dalai Lama (Tenzin Gyatso)

RITUAL DE MUDRAS Y MANTRAS AUSPICIOSOS PARA LA SALUD

Gestos y movimientos simbólicos de las manos que expresan o contienen distintos significados tales como: Caridad , fortuna, sabiduría o ausencia de temor y sonidos de buenos deseos de protección, sanación, riqueza, conocimiento y liberación.

"OM TARE TUTTARE TURE MAMA
AYUH PUNYA JNANA PUSHTIM KURU SOHA"


"TA YA TA / OM BEKANZE BEKANZE MAHA BEKANZE
(BEKANZE) / RADZA SAMUDGATE SOHA"

Para recibir todos los beneficios y obtener el efecto deseado de los mudras auspiciosos para la salud, se deben realizar en el orden en que se encuentran en la imagen, uno a continuación del otro, comenzando con el mudra Atmanjali y finalizando con el mudra Dhyani.
Se hace un breve descanso luego de repetir los mantras (tres veces) manteniendo las manos en Dhyani mudra y se repite la serie de mudras nuevamente (tres veces).


MAESTRA ELENA ANNETTE PEREYRA
(KARMA KUNGA DRÖLMA).

PUYHA.

Ritual de ofrenda.

Puyha: Ritual o ceremonia de oración, ofrenda, homenaje y veneración para inspirar la mente y recibir bendiciones de Tara (La Madre Liberadora).

RITUAL DE LAS OCHO OFRENDAS A TARA.
Mantra para limpiar las ofrendas, eliminar todos los obstáculos y recibir bendiciones:

“OM VAJRA AMRITA KUNDALI HANA HANA HUM PHAT”

Mantra para purificar todas las impurezas:

“OM SVABHAVA SHUDDHA SARVA DHARMA SVABHAVA SHUDDHO HAM”

1) Agua para beber: “OM ARGHAM AH HUM” (tres veces).

2) Agua para bañarse: “OM PADYAM AH HUM” (tres veces).

3) Flores: “OM VAJRA PUSHPE AH HUM” (tres veces).

4) Incienso: “OM VAJRA DHUPE AH HUM” (tres veces).

5) Luz: “OM VAJRA ALOKE AH HUM” (tres veces).

6) Agua perfumada: “OM VAJRA GANDHE AH HUM” (tres veces).

7) Alimento puro: “OM VAJRA NAIVIDYA AH HUM” (tres veces).

8) Música: “OM VAJRA SHAPTA AH HUM” (tres veces).

Recitación del mantra largo de diez sílabas

"OM TARE TUTTARE TURE SOHA"



MAESTRA ELENA ANNETTE PEREYRA

(KARMA KUNGA DRÖLMA).

CUANDO SURGEN LOS PROBLEMAS.

Por Lama Zopa Rinpoche
Generalmente lo que queremos es felicidad y lo que no queremos es sufrimiento pero los momentos de felicidad son muy cortos, y los de tener problemas mucho más largos.
Aquello que queremos ocurre rara vez, y lo que no queremos muchas veces.
Nos preocupamos mucho del sufrimiento si hay un piojo o una pulga en nuestro cuarto del hotel, gritas y te cambias de hotel.
No conozco el término exacto para eso pero en tibetano se dice se-re lo que significa que una persona se preocupa muchísimo con las pequeñas incomodidades. Discutes y montas un espectáculo delante de todos los del hotel o insultas a otros y te enfadas mucho, incluso aunque tengas una cara bonita, esta se pone terrible. Si das algo a alguien y no te dicen “gracias”, (puede que le hayas dado una taza de te o de chocolate o de algo), se convierte en tan insoportable para tu mente un sufrimiento muy grande. Puede ser que incluso te pases semanas o meses criticando a esa persona sólo por eso. Le consideras tu enemigo porque no te dio las gracias, simplemente porque no dijo la palabra “gracias”- una palabra.
Si te preocupas tanto de las incomodidades y del sufrimiento, entonces las cosas pequeñas se convierten en enormes e insoportables. Todo lo que oyes, ves y sientes aparece como tu enemigo. Incluso si te quedas en casa no hay felicidad porque todo aparece ante ti como el enemigo, todo. Incluso si sales afuera y ni siquiera estás con otra gente, el viento es tu adversario, incluso los pájaros se convierten en enemigo.
Del mismo modo, si no estás tan preocupado de las pequeñas incomodidades y sufrimientos, también puedes desarrollar una mente así. Si paras de preocuparte tanto entonces gradualmente la mente también se desarrolla. Cuando surge el problema enorme en la vida se convierte en tan pequeño, como el algodón, tan ligero, tan fácil. Incluso el problema enorme se hace pequeño. Eres feliz, no es tan importante La práctica del Dharma es enormemente importante. Hasta ahora uno ha estado bajo el control de la mente, y la mente ha estado bajo el control de los pensamientos perturbadores.
Esto es por lo que estamos experimentando los sufrimientos del samsara. Ahora, si queremos felicidad, si queremos cesar el sufrimiento del samsara, deberíamos controlar nuestra mente, entonces, en lugar de que la mente esté bajo el control de los pensamientos perturbadores, estos estarían bajo el control de la mente.
El modo de tener control sobre la mente de forma que esta controle los engaños es a través de la práctica del Dharma. No hay otra forma. Y una razón para hacerlo ahora es porque esta vez hemos alcanzado un perfecto renacimiento humano y encontrado al amigo virtuoso que da enseñanzas sobre el camino. Por lo tanto deberíamos practicar el Dharma mientras todavía tenemos la oportunidad.
El perfecto renacimiento humano es difícil de encontrar de nuevo, así que deberíamos practicar ahora. La muerte va a ocurrir definitivamente, aunque el tiempo de la muerte es incierto. Después de la muerte la conciencia no cesa, toma otro renacimiento en los reinos de sufrimiento por la fuerza del karma, o bien en un reino inferior o en un reino de los seres de trasmigración felices. Por lo tanto debemos practicar el Dharma ahora mismo.

TRANSFORMAR EL SUFRIMIENTO Y LA FELICIDAD EN ILUMINACION.

Por Dodrupchen Jikmé Tenpe Nyima

Homenaje.
Rindo homenaje al Noble Avalokiteshvara, rememorando sus cualidades:
Siempre contento por la felicidad de los demás,
Y sumido en la tristeza cuando sufren,
Has realizado plenamente la Gran Compasión, con todas sus cualidades,
Y permaneces sin preocuparte por tu propia felicidad o sufrimiento!
[1]

Declaración de Propósito.
Voy a presentar aquí una instrucción parcial
sobre cómo utilizar tanto la felicidad como el sufrimiento como camino hacia la iluminación.
Esto es indispensable para conducir una vida espiritual, una herramienta muy necesaria de los Seres Nobles, y con mucho, la enseñanza más preciada en el mundo.

Se divide en dos partes:

- cómo utilizar el sufrimiento como camino,
- y cómo utilizar la felicidad como camino.
A cada uno de ellos nos aproximamos primeramente a través de la verdad relativa, y luego a través de la verdad absoluta.

1) Cómo Utilizar el Sufrimiento como Camino hacia la Iluminación
i. A través de la Verdad Relativa

Cada vez que somos lastimados por seres sensibles o por cualquier otra cosa, si nos habituamos a percibir únicamente el sufrimiento, entonces incluso al surgir el menor problema, ello causará una enorme angustia en nuestra mente.

Esto se debe a que la naturaleza de cualquier percepción o idea, sea de felicidad o de pesar, es crecer y crecer cada vez con más fuerza mientras más nos acostumbramos a ella. Así, a medida que el poder de este hábito aumenta gradualmente, en poco tiempo casi todo lo que percibimos se convierte en la causa que en verdad atraerá la desdicha hacia nosotros, y así la felicidad nunca tendrá una oportunidad.
Si no comprendemos que todo depende de la forma en que tu mente desarrolla este hábito y, en cambio, culpabilizamos a las situaciones y a los objetos externos únicamente, las llamas del sufrimiento, el karma negativo, la agresión y muchos otros, se esparcirán interminablemente como un incendio voraz. Esto es lo que se denomina: “todas las apariencias y percepciones surgen como enemigos”.
Deberíamos llegar a una comprensión muy exacta de que la razón por la cual los seres sensibles en esta era degenerada están plagados de tanto sufrimiento es debido a que tienen poderes de discernimiento muy debilitados.

De modo que no ser lastimado por los obstáculos creados por enemigos, enfermedades o influencias nocivas, no quiere decir que cosas como las enfermedades puedan ser expulsadas y que jamás ocurrirán de nuevo. Más bien, significa sencillamente que no podrán ser capaces de impedirnos practicar en el camino.

Para que esto ocurra, necesitamos: en primer lugar, abandonar la actitud de estar completamente negados a enfrentar cualquier sufrimiento y, en segundo lugar, cultivar la actitud de verdaderamente alegrarnos cuando sobrevenga el sufrimiento.

Abandonar la Actitud de Estar Completamente Negado a Sufrir.
Piensa acerca de toda la depresión, ansiedad e irritación que experimentamos al siempre ver el sufrimiento como algo desfavorable, algo que ha de evitarse a toda costa. Ahora, piensa acerca de dos cosas: cuán inútil es esto, y cuánto problema nos causa. Continúa reflexionando acerca de esto repetidamente, hasta que estés absolutamente convencido.

Luego, dite a ti mismo: “De ahora en adelante, cualquier sufrimiento que enfrente, jamás me pondré ansioso ni irritado”. Examina esto una y otra vez en tu mente e invoca toda tu valentía y determinación.

Primero, observemos cuán inútil es esta actitud. Si podemos hacer algo para solucionar un problema, entonces no hay necesidad de preocuparnos o ser infelices por ello; si no podemos hacer algo, entonces tampoco sirve de ayuda preocuparnos o ser desdichados por ello.


La tremenda cantidad de problemas que ello implica. Mientras no nos pongamos ansiosos ni irritados, entonces nuestra fortaleza mental nos permitirá soportar con facilidad el más profundo de los sufrimientos; se sentirán tan poco sólidos e insubstanciales como lana de algodón. Pero mientras estemos dominados por la ansiedad, incluso el más pequeño problema se vuelve extremadamente difícil de soportar, porque tenemos la carga adicional de la desdicha y la incomodidad mental.

Imaginemos, por ejemplo, tratar de deshacerse del deseo y el apego por alguien que encontramos atractivo, al mismo tiempo que continuamos aferrándonos a sus cualidades atractivas. Todo este esfuerzo sería en vano. De modo semejante, si nos concentramos únicamente en el dolor producido por el sufrimiento, nunca podremos desarrollar resistencia ni la capacidad para soportarlo.[2] Así, tal como se indica en las instrucciones denominadas ‘Sellar las Puertas de los Sentidos’, no te focalices en toda suerte de conceptos fabricados por la mente acerca de tu sufrimiento. En cambio, aprende a dejar la mente imperturbada en su propio estado natural, trae la mente a casa, reposa allí y permite que encuentre su propia base.


Cultivar la Actitud de Regocijarte cuando Surja el Sufrimiento.
Al ver el sufrimiento como un aliado para ayudarnos en el camino, debemos aprender a desarrollar un sentido de alegría cuando éste surja. No obstante, cada vez que el sufrimiento nos golpee, a menos que tengamos alguna clase de práctica espiritual que aplicar al mismo, una práctica que corresponda a la capacidad de nuestra mente, no importa cuántas veces podamos decirnos a nosotros mismos: ‘Bueno, mientras aprenda el método correcto en líneas generales, seré capaz de utilizar el sufrimiento y obtener este y aquel beneficio’, es muy improbable que tengamos éxito. Estaremos tan alejados de nuestra meta, como expresa el dicho, como la tierra lo está del cielo.

Por lo tanto, utiliza el sufrimiento como base para las siguientes prácticas:

a) Utilizar el Sufrimiento para Entrenarse en la Renuncia
Algunas veces, entonces, utiliza tu sufrimiento a fin de entrenar tu mente en la renuncia.

Dite a ti mismo: “Mientras vague en el samsara, impotente y sin ninguna libertad, esta clase de sufrimiento no es algo injusto o inmerecido. Es sencillamente la naturaleza misma del samsara”. Algunas veces, desarrolla un profundo sentido de repulsión pensando: “Si ya es tan difícil para mí soportar incluso el pequeño sufrimiento y dolor de los reinos felices, entonces ¿qué decir del sufrimiento de los reinos inferiores?

¡El samsara es, en verdad, un océano de sufrimiento, insondable y sin fin! Luego, vuelve tu mente hacia la liberación y la iluminación.

b) Utilizar el Sufrimiento para Entrenarte en Tomar Refugio
Dite a ti mismo: ‘Una vida tras otra, una y otra vez estamos continuamente plagados por estas clases de miedos, y la única protección que nunca puede fallarnos es el precioso guía, el Buda, el precioso camino, el Dharma, y los preciosos compañeros en el camino, la Sangha: las Tres Joyas. Así que, es en ellas en quienes debo confiar totalmente. Cualquier cosa que ocurra, jamás renunciaré a ellas.’ Haz de esta una firme convicción, y entrénate en la práctica de Tomar Refugio.

c) Utilizar el Sufrimiento para Vencer la Arrogancia
Tal como lo expliqué anteriormente, [mientras estemos en el samsara] nunca tenemos independencia, ni somos verdaderamente libres ni estamos en control de nuestras vidas. Por el contrario, siempre dependemos del sufrimiento, y estamos a merced del mismo. De modo que debemos eliminar ‘el enemigo que destruye cualquier cosa que sea positiva y buena’, que es la arrogancia y el orgullo; y debemos abandonar la actitud de menospreciar a los demás y de considerarlos como inferiores.

d) Utilizar el Sufrimiento para Purificar Acciones Perjudiciales
Recuérdate a ti mismo y comprende lo siguiente: “Todo este sufrimiento que estoy experimentado, y los sufrimientos que son aún mayores – todo el sufrimiento ilimitado que pueda existir - todos provienen de nada menos que las acciones perjudiciales y negativas”.

Reflexiona, con cuidado y exhaustivamente, de qué manera:

1) El karma es cierto – la infalibilidad de la ley de causa y efecto;
2) El karma se multiplica enormemente;[3]
3) Nunca enfrentarás los efectos de algo que no has realizado;
4) Cualquier cosa que hayas realizado, jamás se desperdiciará.

Luego, dite a ti mismo: “De modo que, si verdaderamente no deseo sufrir nunca más, entonces debo abandonar la causa del sufrimiento, que es la negatividad”.[4] Con la ayuda de ‘Los Cuatro Poderes’, haz un esfuerzo por reconocer y purificar todas las acciones negativas que hayas acumulado en el pasado, y luego toma la firme resolución de evitar cometerlas en el futuro.

e) Utilizar el Sufrimiento para Hallar Alegría en la Acción Positiva.
Dite a ti mismo: “Si verdaderamente deseo encontrar felicidad, que es lo opuesto del sufrimiento, entonces debo hacer un esfuerzo por practicar su causa, que es la acción positiva”. Reflexiona acerca de esto en detalle, y desde todos los ángulos, y piensa acerca de las implicaciones. Luego, de todas las formas posibles, haz todo lo que puedas por hacer que aumenten tus acciones positivas y beneficiosas.

f) Utilizar el Sufrimiento para Entrenarte en la Compasión.
Dite a ti mismo: “Tal como yo, los demás también están atormentados por un sufrimiento semejante, o incluso mucho peor…” Entrénate pensando: “¡Si tan sólo pudiesen liberarse de todo este sufrimiento! ¡Cuán maravilloso sería!”. Esto también te ayudará a comprender cómo practicar la bondad amorosa, donde el centro de la práctica es aquéllos que no tienen felicidad.

g) Utilizar el Sufrimiento para Apreciar a los Demás Más Que a Ti Mismo.
Entrénate pensando: “La verdadera razón por la cual no estoy libre de un sufrimiento como este es que, desde tiempo inmemorial, sólo me he preocupado por mi mismo. Ahora, desde este momento en adelante, sólo me preocuparé por los demás, ya que esta es la fuente de toda felicidad y de todo bien”.

Es extremadamente difícil utilizar el sufrimiento como camino cuando éste ya nos ha golpeado y nos mira a la cara con fijeza. Por esta razón, es crucial familiarizarse por adelantado con las prácticas específicas que deben utilizarse cuando el infortunio y las dificultades nos sobrevengan. También es de particular ayuda, y realmente contará, si utilizamos la práctica que mejor conozcamos, y de la cual tengamos una experiencia clara y personal.

Con esto, el sufrimiento y las dificultades pueden convertirse en una ayuda para nuestra práctica espiritual – pero esto por sí solo no es suficiente. Necesitamos desarrollar un sentido de entusiasmo y alegría verdaderos, inspirados por un total aprecio por nuestro logro, y entonces reforzar esto, y hacerlo estable y continuo.

Así, con cada una de las prácticas descritas arriba, dite a ti mismo: “Este sufrimiento ha sido de enorme ayuda; me ayudará a alcanzar las muchas clases maravillosas de felicidad y dicha que son experimentadas en los reinos superiores y en la liberación del samsara, y que son difíciles de encontrar. De ahora en adelante, también sé que cualquier sufrimiento que me aguarde tendrá el mismo efecto. De modo que, sin importar cuán desagradable, cuán difícil pueda ser el sufrimiento, siempre me producirá la más grande alegría y felicidad, amarga y, sin embargo, dulce, como esos pasteles de India hechos de azúcar mezclada con cardamomo y pimienta”. Sigue esta línea de pensamiento una y otra vez, y muy exhaustivamente, y acostúmbrate al estado feliz de la mente que esto produce. Al reflexionar de esta manera, nuestra mente estará tan imbuida de felicidad que el sufrimiento que experimentamos a través de los sentidos se volverá casi imperceptible e incapaz de perturbar nuestra mente. Este es el punto en que la enfermedad puede ser vencida a través de la paciencia. Merece la pena observar que esta es también una indicación acerca de si las dificultades producidas por enemigos, espíritus malignos y otros, pueden ser superadas o no.

Como ya hemos visto, invertir la actitud de no desear sufrir constituye toda la base para transformar el sufrimiento en nuestro camino espiritual. Esto se debe a que, sencillamente no podremos transformar el sufrimiento en camino espiritual mientras la ansiedad y la irritación continúen carcomiendo nuestra confianza y perturbando nuestra mente.

Mientras más lleguemos a transformar verdaderamente el sufrimiento en camino espiritual, más mejoraremos y reforzaremos toda nuestra práctica anterior. Esto se debe a que nuestra valentía y buen humor crecerán todavía más, una vez que podamos ver desde nuestra propia experiencia de qué manera el sufrimiento hace que nuestras cualidades y práctica espiritual florezcan.

Se dice que entrenándose gradualmente con sufrimientos menores, ‘paso a paso, en etapas fáciles’, entonces al final estaremos en capacidad de lidiar también con grandes dificultades y sufrimientos. Debemos encarar esto así, porque es extremadamente difícil tener una experiencia de algo que está más allá de nuestro nivel o capacidad.

En las pausas entre sesiones, reza al Lama y a las Tres Joyas para que puedas incluir al sufrimiento en tu camino. Cuando tu mente se haya fortalecido un poco, entonces haz ofrendas a las Tres Joyas y a las fuerzas negativas, e insiste: “¡Por favor, mándenme infortunio y obstáculos, para que yo pueda trabajar para desarrollar la fortaleza de mi práctica!” Al mismo tiempo, siempre, siempre permanece confiado, jubiloso y feliz.

En la primera etapa de tu preparación, es de vital importancia que te distancies de las actividades sociales ordinarias. De otra manera, atrapado en las preocupaciones y ocupaciones cotidianas, te verás influenciado por todos tus amigos insensatos, que te hacen preguntas como la siguiente: “¿Cómo puedes soportar tanto sufrimiento… tanta humillación…?”

Además, la interminable preocupación acerca de enemigos, parientes y posesiones nublará nuestra conciencia, y trastornará nuestra mente más allá de todo control, de modo que inevitablemente nos descarriamos, cayendo en hábitos negativos. Luego, encima de esto, seremos arrastrados por toda clase de situaciones y objetos que producen distracción.

Pero en la soledad de un ambiente de retiro, como ninguno de estos elementos está presente, tu conciencia se vuelve muy lúcida y clara, y así, es fácil lograr que la mente haga lo que tú quieras que haga.

Es por esta misma razón que cuando los practicantes de Chöd se entrenan en la práctica de ‘pisotear el sufrimiento’, al principio aplazan para después la realización de la práctica de utilizar el daño causado por los seres humanos y las distracciones, y más bien hacen énfasis en practicar con las manifestaciones ilusorias de dioses y demonios, en cementerios y otros lugares desolados y poderosos.
[5]

PARA RESUMIR: no sólo para que tu mente no se vea afectada por el infortunio y el sufrimiento, sino también para poder extraer felicidad y paz mental de estas propias situaciones, lo que necesitamos hacer es esto: no veas los problemas internos como enfermedades, o los problemas externos tales como rivales, espíritus o chismorreo escandaloso, como algo indeseable y desagradable, sino más bien, simplemente acostúmbrate a verlos como algo placentero y agradable.

Para lograr esto, tenemos que dejar de considerar a las situaciones perjudiciales como problemas y hacer todo el esfuerzo por verlas como algo beneficioso. Después de todo, que una cosa sea agradable o desagradable se reduce a cómo la misma es percibida por la mente.

Tomemos un ejemplo: si alguien piensa consistentemente en los defectos de las distracciones y placeres mundanos, no importa cuánta riqueza tenga o en cuánto aumente el número de personas a su alrededor, lo único que conseguirá será hastiarse y cansarse aún más de éstas. Por otra parte, alguien que ve los asuntos mundanos como algo significativo y beneficioso intentará aumentar su poder e influencia, e incluso rezará para conseguirlo.

Con esta clase de entrenamiento, entonces:
*Nuestra mente y nuestro carácter se volverán más apacibles y más dóciles;
*Nos volveremos más abiertos (y más flexibles);
*Será más fácil que los demás se lleven bien con nosotros;
*Seremos valientes y estaremos llenos de confianza;
*Nos liberaremos de los obstáculos que impiden nuestra práctica del Dharma;
*Seremos capaces de sacar provecho de cualquier circunstancia negativa, encontraremos éxito, gloria y condiciones auspiciosas;
*Y nuestra mente siempre estará contenta, en la felicidad nacida de la paz interior.

Para seguir un camino espiritual en esta era degenerada, no podemos prescindir de esta clase de protección. Porque si ya no estamos atormentados por el sufrimiento de la ansiedad y la irritación, no sólo se desvanecerán todas las demás clases de sufrimiento, como soldados que han perdido sus armas, sino que infortunios como la enfermedad, con toda seguridad, desaparecerán por sí solos.

Los santos del pasado solían decir:
“Si no estás infeliz ni descontento por nada, entonces tu mente no se verá perturbada. Como tu mente no está perturbada, la energía del viento sutil (Tib. lung) no se verá perturbada. Eso significa que los demás elementos del cuerpo no se verán perturbados tampoco. Como resultado de ello, tu mente no se verá perturbada, y así sucesivamente, a medida que gira la rueda de la felicidad constante”.

Igualmente:

Los caballos y asnos con llagas en sus espaldas
Son presa fácil de las aves de carroña.
Las personas que son propensas al miedo,
Son víctimas fáciles de los espíritus negativos.
Pero no aquéllos cuyo carácter es estable y fuerte.

Así, aquellos que son sabios, al ver que toda la felicidad y el sufrimiento dependen de la mente, buscarán su felicidad y bienestar dentro de la mente. Como las causas de la felicidad están completamente dentro de ellos mismos, no dependerán de nada externo, lo que significa que nada en absoluto, sea seres sensibles o cualquier otra cosa, pueden hacerles ningún daño. E incluso cuando mueren, esta actitud les seguirá, de modo que siempre, siempre serán libres y tendrán control de sí mismos.

Esta es la forma en que los bodhisattvas alcanzan su estabilización meditativa (samadhi) denominada ‘abrumar a todos los fenómenos con dicha’.

Sin embargo, los necios van a la caza de circunstancias y objetos externos con la esperanza de encontrar felicidad. Pero cualquier felicidad que encuentren, grande o pequeña, siempre llega a ser como expresa el dicho:

No estás en control; éste se encuentra en manos de otros.
Como si tu pelo estuviese atrapado en un árbol.

Lo que tú esperabas jamás llega a ser realidad; las cosas nunca se te dan, o más bien, haces juicios equivocados, y sólo ocurre un fracaso tras otro. Los enemigos y ladrones no encuentran problema para hacerte daño, e incluso la más leve acusación falsa te apartará de tu felicidad. No importa cuánto cuide un cuervo de un polluelo de cuclillo, esto nunca lo convertirá en un polluelo de cuervo. De la misma manera, si todos tus esfuerzos son equivocados y están basados en algo no fiable, no producirán sino cansancio para los dioses, emociones negativas para los espíritus y sufrimiento para ti mismo.

Este ‘consejo de corazón’ unifica cien instrucciones esenciales diferentes en un solo punto crucial. Existen muchas otras instrucciones medulares acerca de aceptar el sufrimiento y las dificultades a fin de practicar el camino, y acerca de transformar las enfermedades y las fuerzas destructivas en camino espiritual, tal como se enseña, por ejemplo, en la tradición ‘Pacificadora’. Pero aquí, de una forma que es fácil de comprender, he dado una descripción general acerca de cómo aceptar el sufrimiento, basado en los escritos del Noble Shantideva y sus sabios y eruditos seguidores.

ii. A Través de la Verdad Absoluta.

Por medio del razonamiento, tal como ‘la refutación de la producción respecto a los cuatro extremos’,
[6] la mente es conducida hacia la vacuidad, la condición natural de las cosas, un estado supremo de paz, y allí reposa. En este estado, no hay ni que hablar de las circunstancias perjudiciales o el sufrimiento, ni siquiera sus nombres pueden encontrarse.

Incluso cuando sales de este estado, no es como antes, cuando el sufrimiento surgía en tu mente y reaccionabas con temor y falta de confianza. Ahora puedes vencerlo viéndolo como algo irreal y nada menos que como una categorización.

No he abundado en detalles acerca de esto aquí.


2) Cómo Utilizar la Felicidad como Camino hacia la Iluminación.
i. A Través de la Verdad Relativa.

Cada vez que la felicidad y las diversas cosas que son causa de felicidad aparecen, si caemos bajo su dominio, entonces nos volveremos más y más engreídos, petulantes y perezosos, lo que obstruirá nuestro camino y progreso espiritual.

De hecho, es difícil no dejarse arrastrar por la felicidad, tal como lo señaló Padampa Sangye:
Nosotros los seres humanos podemos soportar una gran cantidad de sufrimiento,
Pero muy poca cantidad de felicidad.
Esta es la razón por la cual necesitamos abrir nuestros ojos, de cualquier forma que podamos, al hecho de que la felicidad y las cosas que causan la felicidad son todas verdaderamente impermanentes y, por naturaleza, son sufrimiento.
[7]

Así, haz tu mejor esfuerzo por despertar un profundo sentido de desilusión, y hacer que tu mente deje de entregarse a su apatía y negligencia habituales.
Dite a ti mismo:

“Mira: toda la felicidad y la riqueza material de este mundo son nimias e insignificantes, y traen con ellas toda clase de problemas y dificultades. Aún así, en un cierto sentido, tienen efectivamente su lado bueno. El Buda dijo que alguien cuya libertad está afectada por el sufrimiento tendrá gran dificultad en alcanzar la iluminación, pero para alguien que está feliz, es más fácil de alcanzar.

“¡Qué buena fortuna es entonces poder practicar el Dharma en un estado de felicidad como este! Así, de ahora en adelante, de cualquier forma que yo pueda, debo transformar esta felicidad en Dharma, y entonces, desde el Dharma, la felicidad y el bienestar surgirán continuamente. Así es como puedo entrenarme en hacer que el Dharma y la felicidad se apoyen el uno al otro. De otra manera, siempre terminaré donde comencé – es como tratar de hervir agua en una cacerola de madera”.

El punto principal a entender aquí es que cualquier felicidad, cualquier bienestar que llegue a nosotros, debemos unirlo con la práctica del Dharma. Esta es toda la visión tras la Guirnalda de Joyas de Nagarjuna.[8]

Aun cuando podamos ser felices, si no lo reconocemos, nunca seremos capaces de hacer uso de esa felicidad como una oportunidad para practicar el Dharma. En cambio, siempre estaremos esperando que alguna felicidad extra llegue a nosotros, y desperdiciaremos nuestras vidas en incontables proyectos y acciones. El antídoto para esto es aplicar la práctica cada vez que sea apropiado y, por encima de todo, saborear el néctar del contento.

Existen otras formas de transformar la felicidad en camino espiritual, especialmente las basadas en recordar la bondad del Buda, el Dharma y la Sangha, y en las instrucciones para entrenarse en bodhichitta, pero esto será suficiente por ahora. Como al utilizar el sufrimiento como camino, de igual modo con la felicidad, necesitas dirigirte a un entorno de retiro solitario y combinar esto con prácticas de purificación y acumulación de mérito y sabiduría.

ii. La Dimensión Absoluta.

Esto es igual que para transformar el sufrimiento en camino espiritual.

Lo que este Entrenamiento Produce.

Si no somos capaces de practicar cuando estamos sufriendo debido a toda la ansiedad que atravesamos, y no podemos practicar cuando estamos felices debido a nuestro apego a la felicidad, entonces esto descarta cualquier oportunidad de que practiquemos el Dharma en absoluto. Esta es la razón por la cual no existe nada más crucial para un practicante que este entrenamiento en transformar la felicidad y el sufrimiento en camino espiritual.

Y si tienes este entrenamiento, no importa dónde vivas, en un lugar solitario o en medio de una ciudad; no importa cómo sean las personas a tu alrededor, buenas o malas; ya seas rico o pobre, feliz o angustiado; cualquier cosa que tengas que escuchar, alabanza o condenación, buenas o malas palabras; jamás sentirás el más ligero miedo que pudiera hacerte derrumbar de alguna manera. Con razón a este entrenamiento se le llama el ‘Yoga que es como el León”.

Cualquier cosa que hagas, tu mente estará feliz, apacible, espaciosa y relajada. Toda tu actitud será pura, y todo saldrá de manera excelente. Tu cuerpo podría estar viviendo en este mundo impuro nuestro, pero tu mente experimentará el esplendor de una dicha inimaginable, como los bodhisattvas en sus reinos puros.

Será tal como solían decir los preciosos maestros Kadampa:

Mantén la felicidad bajo control;
Pon fin al sufrimiento.
Con la felicidad bajo control
Y el sufrimiento llegado a su fin:
Cuando estés completamente solo,
Este entrenamiento será tu verdadero amigo;
Cuando estés enfermo,
Será tu enfermero.

Los orfebres quitan primero las impurezas del oro al derretirlo en fuego, y luego lo vuelven maleable lavándolo una y otra vez en agua. Ocurre lo mismo con la mente. Si, al utilizar la felicidad como camino, te sientes hastiado y cansado de ésta, y al tomar el sufrimiento como camino vuelves tu mente clara y jovial, entonces alcanzarás fácilmente el samadhi extraordinario que hace que la mente y el cuerpo sean capaces de hacer cualquier cosa que desees.

Pienso que esta instrucción es la más profunda de todas, ya que perfecciona la disciplina, la fuente de todo lo que es positivo y sano. Este es el motivo por el cual no estar apegado a la felicidad crea la base de la extraordinaria disciplina de la renuncia, y no temer al sufrimiento vuelve a esta disciplina completamente pura.

Tal como se dice:

La generosidad forma la base para la disciplina;
Y la paciencia es aquello que la purifica.

Entrenándote en esta práctica ahora, entonces cuando alcances las etapas superiores del camino, se parecerá a esto:

Comprenderás que todos los fenómenos son como una ilusión, y
Nacer de nuevo es justo como entrar a un jardín maravilloso.
Ya sea que encares prosperidad o ruina,
No tendrás miedo de las emociones negativas o el sufrimiento.
[9]

Aquí se ofrecen algunas ilustraciones de la vida del Buda. Antes de alcanzar la iluminación, abandonó el reino que se le tenía reservado como monarca universal como si fuese paja y vivió a orillas del río Narainjana sin preocuparse por la rudeza de las austeridades que estaba practicando. Lo que él mostró fue que, a fin de lograr nuestro beneficio último, el néctar de la realización, debemos haber dominado el sabor único de la felicidad y el sufrimiento.

Luego, después de alcanzar la iluminación, los jefes de los humanos y los dioses, tan lejos como en los reinos más elevados, le mostraron la más grande reverencia, colocando sus pies sobre la corona de sus cabezas, y ofreciendo servirle y honrarle con toda suerte de deleites. Sin embargo, un brahmin llamado Bharadvaja le insultó y le criticó cien veces; la imprudente hija de otro brahmin le acusó de conducta sexual indebida; vivió de forraje putrefacto de caballo por tres meses en la tierra del Rey Agnidatta, y así sucesivamente. Pero él se mantuvo sin la más mínima fluctuación en su mente, ni ensalzado ni abatido, como el Monte Merú imperturbable ante el viento. Él demostró que a fin de lograr el beneficio de los seres sensibles, de nuevo tenemos que haber dominado ese sabor único de la felicidad y el sufrimiento.

Epílogo.

Una enseñanza como ésta en verdad debería ser enseñada por los maestros Kadampa, cuyas propias vidas daban fe de su dicho:

“Sin quejas cuando hay sufrimiento,
Gran renuncia cuando hay felicidad”.

Pero si alguien como yo explica esto, entonces tengo la certeza de que incluso mi propia lengua se hastiará y se retorcerá de vergüenza. Aún así, con la única meta de que todas las preocupaciones mundanas sean de un solo sabor[10] y mi segunda naturaleza, yo, el viejo mendigo Tenpé Nyima, he escrito esto en el bosque de los abundantes pájaros.

FUENTE: Lotsawa House, se basa en versiones anteriores por parte de Rigpa Translations.

[1] Por Chandragomin
[2] Tib. bzod sran: la capacidad para soportar el sufrimiento – paciencia, aguante, tolerancia, fortaleza y estabilidad.
[3] Alak Zenkar Rinpoche: “Uno podría quejarse: ‘Yo no hice nada malo, o muy poco, en esta vida, entonces ¿por qué estoy pasando por tanto sufrimiento?’ Es fácil que el karma aumente. Al igual que de una pequeña semilla en la tierra, pueden crecer muchos frutos, los resultados de una acción (karma) pueden multiplicarse enormemente, ya que ellos mismos engendran consecuencias adicionales, como un árbol genealógico”.
[4] Cuál es la diferencia entre acciones perjudiciales (sdig pa) y negatividad (mi dge ba)? ‘Negatividad’ es un término general que denota lo no virtuoso e inmoral. ‘Acción perjudicial’ es más intenso; no sólo son no virtuosas estas acciones, sino que son destructivas y causan daño. Tener un pensamiento no virtuoso ocurre únicamente en la mente, y no necesariamente se exterioriza. En general, la ‘acción perjudicial’ está conectada a la acción física.
[5] gnyen sa son los lugares sobrecogedores en Tíbet, donde a las personas les daba miedo causar cualquier clase de perturbación. Por ejemplo, en la cima de una elevada montaña, donde no te atreverías a hacer ruido por miedo a ofender a los espíritus del lugar.
[6] Cosas que no son producidas a partir de ellas mismas, de algo distinto a ellas mismas, de ambas o sin causas. Ver Mipham Rimpoché, Los Cuatro Grandes Argumentos Lógicos del Camino del Medio.
[7] Esta es una referencia al ‘sufrimiento del cambio’. Cuando una situación placentera cambia, se vuelve una fuente de sufrimiento. Considera, por ejemplo, la tristeza causada por la muerte de un hijo. Es debido a que estábamos tan felices cuando el niño estaba vivo que su muerte nos causa tanto dolor.
[8] Nagarjuna escribió la ‘Guirnalda de Joyas’ (Ratnavali) como consejo para su amigo que era un rey que vivía una vida de grandes lujos, de modo que él le sugirió como utilizar su situación y convertirla en el camino del Dharma.
[9] Maitreya, Ornamento de los Sutras del Mahayana (Mahayana-sutralamkara). La primera línea está conectada con la sabiduría, la segunda con la compasión.
[10] Las ‘ocho preocupaciones mundanas’ de felicidad y sufrimiento, alabanza y culpabilización, ganancia y pérdida, fama e insignificancia.